Hipertensión


nutricion

Contenido:




1. Definición


Presión arterial persistentemente elevada, que se define como presión sistólica = 140mg Hg y presión diastólica = 90 mg Hg. Es una de las enfermedades más frecuentes en países desarrollados y si no se trata produce muchas enfermedades degenerativas, especialmente de origen cardiovascular.

Es una enfermedad silenciosa ya que puede no presentar síntomas por muchos años, aumentando el riesgo de sufrir un ataque cardiaco o accidente vascular cerebral mortal.

La dieta juega un papel primordial para la prevención y tratamiento de la hipertensión.

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2. Prevención


Se ha comprobado la prevención de la hipertensión por medio de la modificación de varios factores:


2.1 Sobrepeso


El peso corporal es un factor determinante en la presión arterial. La persona con sobrepeso tiene entre 2 a 6 veces más probabilidad de padecer hipertensión.

Con el sobrepeso hay mayor resistencia a la insulina e hiperinsulinemia, activación del sistema nervioso simpático y de los sistemas de renina y angiotensina, además de cambios físicos en el riñón. El aumento de la ingesta de calorías va acompañada de la elevación de la insulina lo que termina por producir aumento de la presión arterial.

Consulte su nutricionista para que le ayude a hacer una dieta hipocalórica acorde a sus necesidades.

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2.2 Consumo excesivo de sal


Estudios demuestran que se puede llegar a disminuir la presión arterial cuando se consume en forma moderada la sal. Para prevenir la hipertensión se recomienda disminuir la ingestión de sal a menos de 6g/día. Esto se logra cocinando con poca sal, no agregando sal a la comida preparada y disminuyendo los alimentos que contienen grandes cantidades de sodio

Técnicas para reducir la sal en las comidas


  • Evite comidas preparadas comercialmente, que son saladas, sopas de lata, comida enlatada, congelada o empaquetada ya que generalmente contienen alto contenido de sodio, grasa y azúcar.

  • No añada sal al cocinar. Hacerlo en el plato ya preparado, espolvoreando tan poco como se pueda después de haberlo probado hará que se utilice menos cantidad.

  • Utilice la amplia gama de hierbas y especias que mejora los sabores de los alimentos. El ajo, la pimienta, la cebolla, un chorrito de zumo de limón (en ensaladas, pescado, pollo, etc.). Evitar sal de ajo, la sal de cebolla, la sal de apio, los cubos de caldo, consomés y las salsas de carne. También se puede utilizar vino para cocinar.

  • Cocine con bastantes olores, como chile, perejil, culantro, orégano, hojas de laurel, apio, albaca y otros para ayudar a realzar el sabor a las comidas.

  • Aclare los productos procesados bajo un chorro de agua, durante un minuto, para eliminar parte de la sal añadida.

  • Lea las etiquetas detenidamente. Cualquier producto que tenga sodio, glutamato monosódico, benzoato de sodio, bicarbonato de sodio, sulfito de sodio, nitrito de sodio, hidróxilo de sodio, clitamato de sodio, aglinato de sodio y propiomato de sodio, significa que contienen sodio o sal.

  • Prefiera alimentos frescos, fibrosos y ricos en nutrientes como las frutas, en vez de panes y galletas.


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    2.3 Consumo de alcohol


    Alrededor del 5 a 7% de los casos de hipertensión en la población se debe al consumo de alcohol. Tres copas al día aumentan la presión arterial por lo que el consumo diario no debe superar las dos copas.


    2.4 Ejercicio


    Las personas inactivas tienen de 30 a 50% más probabilidad de desarrollar hipertensión. El ejercicio regular produce una disminución de la presión arterial.


    3. Otros factores dietéticos importantes


    POTASIO

    En estudios se ha demostrado que el consumo elevado de potasio se acompaña de presiones arteriales más bajas. Los efectos de la ingestión de potasio sobre la presión arterial consisten en reducción de la resistencia vascular periférica por dilatación arteriolar directa, aumento de la pérdida de agua y sodio del cuerpo entre otras.

    Para conseguir potasio en nuestra dieta debemos consumir diariamente 3 porciones de frutas y 2 de vegetales.

    LÍPIDOS

    Las dietas con mayor consumo de grasas poliinsaturadas y más bajas en grasas totales, grasas saturadas y colesterol, como la dieta vegetariana, producen individuos con menos hipertensión. Las grasas poliinsaturadas tienen efectos en la presión arterial, ya que son precursores de las prostaglandinas, cuyas acciones afectan a la excreción renal de sodio y relajan la musculatura vascular.

    Grandes dosis de aceite de pescado (50ml al día con 15g de ácidos grasos omega-3) han logrado disminuir levemente la presión arterial en varones hipertensos.

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    4. Recomendaciones alimenticias para ayudar a controlar la presión alta


  • Elimine el uso de sal de mesa para cocinar. Añada la sal al alimento ya preparado, según la cantidad que su Nutricionista o Médico le indique.

  • Consuma diariamente frutas (excepto por semillas saladas) y vegetales (excepto por las espinacas, apio, remolacha y acelga que contienen una alta cantidad de sodio).

  • Disminuya el consumo de mantequillas, lactocrema, natillas, crema dulce y queso crema. Estas grasas tienen más son ricas en grasa saturada y su consumo en exceso aumenta el colesterol en la sangre.

  • Prefiera las margarinas light y sin grasas trans, sin embargo, consúmalas con moderación.

  • Cocine sólo con aceites vegetales (soya, girasol, maíz), elimine la manteca. Los aceites líquidos contienen mayor cantidad de grasas poliinsaturadas, los cuales sirven para prevenir presión alta y colesterol alto.

  • Consuma aceite de oliva para agregar a preparaciones ya cocinadas (como las ensaladas).

  • Prefiera consumir pescados, pollo o pavo sin piel. Disminuya la carne de res.

  • Evite el consumo de huevos, carne de cerdo, vísceras como el hígado y embutidos.

  • Evite consumir postres, repostería y alimentos altos en grasa como papas tostadas de paquete, comidas rápidas etc.

  • Disminuya el consumo de productos empacados o salados, los panes y galletas.

  • Mantenga un peso adecuado.

  • No fume.

  • Disminuya el consumo de té o cocoa. Elimine el consumo de café y alcohol.

  • Evite la sobrecarga emocional y el estrés.

  • Practique ejercicio con regularidad.

  • Siga el tratamiento y recomendaciones de su médico con regularidad.


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